Estrés, el malestar del siglo XXI

PantherMedia 773205El trabajo, el tránsito, problemas familiares, economía… podríamos construir una lista interminable de los padecimientos que desencadenan el estrés, sin embargo, esto no nos ayuda a describir la gravedad de este padecimiento.

Algunos teóricos mencionan que el origen del estrés es la supervivencia, es decir, a través de este momento de tensión, el hombre es capaz de generar adrenalina y reaccionar ante determinada amenaza, entonces ¿dónde encontramos el problema?

La respuesta está en la duración de una sensación. Los padecimientos psicosomáticos de un momento de estrés pueden ir desde sudoración de manos, hasta un infarto fulminante, de ahí la importancia de prevenir exponernos a una peligrosa consecuencia.

A pesar de que el origen del estrés es positivo, es indispensable evitar que éste nos invada de manera habitual, pues existen múltiples derivaciones que merman la salud de una manera considerable:

  • Fatiga: Por la continua segregación de adrenalina, el cuerpo gasta grandes cantidades de energía en poco tiempo, por lo que el cuerpo tiende a funcionar de manera menos eficiente, desencadenando problemas como irritabilidad, desmayos, desórdenes de atención, de sueño, etc.
  • Problemas gastrointestinales: Dolores estomacales, reflujo, intestino perezoso, colitis, diarreas y úlceras son sólo algunos de los padecimientos psicosomáticos que se pueden desatar por situaciones de preocupación excesiva. En casos extremos, las úlceras pueden derivar en sangrados que requieren de una intervención quirúrgica.
  • Envejecimiento prematuro: Falta de oxigenación y regeneración celular ocasionan que el cuerpo se deteriore 300% más rápido de lo que sucede de manera natural.
  • Obesidad: Además de hambre excesiva, las células liberan mayor cantidad de lípidos y las paredes de las arterias se cubren de grasas, lo cual desencadena una alta producción de colesterol dañino. Todos estos factores incrementan la probabilidad de sufrir un infarto.
  • Cáncer: Las plaquetas se disparan y descompensan al sistema inmunológico, si esto sucede de manera habitual, el cuerpo reacciona de manera inversa y tiene consecuencias fatales.

Ahora que conoces esta grave problemática, te damos algunas recomendaciones mejorar la salud emocional y mental, con lo que podrás disminuir el estrés:

  • Haz ejercicio de 30 a 60 minutos diariamente, ello permitirá despejar tu mente y fortalecer tu cuerpo.
  • Busca pasatiempos que ayuden a sentirte mejor, ocupar tu mente y divertirte.
  • Pasa más tiempo con tus seres queridos, enamórate, ríe y busca el lado positivo de cualquier situación.
  • Aléjate de situaciones que propicien el malestar o busca soluciones para no prolongar el problema
  • Duerme: Procura relajarte una hora antes de ir a la cama para incrementar la calidad del sueño.

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